Control de la humedad – Oficinas

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A menudo, en la oficina y como consecuencia del aire acondicionado en verano y la calefacción en invierno, es en la oficina dónde estamos más expuestos a u aire seco y a los problemas que genera.

El ser humano, es más sensibles al aire seco que a la temperatura y el bajo nivel de humedad relativa en el trabajo se relaciona con los problemas de salud y un malestar.

Humedad en la oficina

• Diferentes estudios han demostrado que las mejores condiciones ambientales de la oficina se alcanzan cuando se está alrededor de 50% HR, pero que los márgenes aceptables están entre el 40% y el 60%.

• Las personas que llevan lentes de contacto sienten una incomodidad que aumenta cuando la humedad baja de 45% a 20%. En condiciones de baja humedad, la capa fina de humedad de la cornea se evapora rápidamente.

El polvo en suspensión también es causa de irritación ocular.

• En condiciones por debajo del 40% HR, se producen descargas electromagnéticas debido a la sequedad del aire. estas descargas además de ser una molestia para las personas puede también dañar a los equipos electrónicos.

• La gente se siente a gusto con una mejor humidificación y son menos sensibles a los malos olores.

Para mantener un nivel correcto de humedad relativa es necesario añadir agua en el aire. La opción más adecuada y eficaz es la instalación de esta humidificación dentro del sistema del aire acondicionado o en el sistema central.

Control de la humedad – Producción de hongos

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Las condiciones óptimas para el cultivo de hongos son la oscuridad y una humedad del 95% rH.

La humidificación a través del pulverización de agua, es la idónea ya que a evaporarse el agua antes de que las gotas toques los hongos se evitan las manchas oscuras que los harían menos atractivos para los consumidores.

Control de la humedad – electrónica

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En la producción de placas de circuito impreso (PCB) es necesaria la humidificación para eliminar la acumulación de estática. La descarga eléctrica de estática sin control adecuado puede dañar e inutilizar las PCB. El daño solamente se detecta al final de la línea de producción y si no se controla puede reducir significativamente el rendimiento de la producción.

Las soldadoras de flujo utilizadas en la producción de PCB producen muchísimo calor. A medida que el aire en el área de producción se calienta, se torna más seco y por consiguiente, más propenso a la electrificación estática.

Si se mantiene la humedad relativa aproximada de 55% (%rH) ± 3%rH, la carga eléctrica se disipa, y así se elimina el riesgo de descargas accidentales en las PCB.

Los humidificadores proporcionan hasta 12ºC de refrigeración adiabática y a la vez mantienen el nivel de humedad. Esto es útil para alcanzar una temperatura ideal de 20ºC para la producción y reducir la demanda de sistemas de refrigeración con su costo de funcionamiento.

Los humidificadores aportan humedad a las unidades de tratamiento del aire que suministran aire al ambiente de proceso, o bien aportan humedad directamente a la atmósfera en establecimientos sin planta de aire acondicionado central.

Dado que este tipo de producción requiere un ambiente limpio, si se usan humidificadores por atomización, éstos deben alimentarse con agua purificada por ósmosis inversa.

Control de la humedad – Almacenamiento de grano

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Cuando los cultivos son cosechados en los meses de verano, especialmente los vegetales de hojas verdes, los mismos se encuentran a la misma temperatura que el ambiente de ese día en particular. Para que la cosecha llegue al consumidor tiene que mantenerse fresca y, para lograrlo, debe refrigerarse rápidamente a 2-4ºC. Si los vegetales fueron cosechados a >20ºC, el grado de refrigeración requerido para llevarlos a la temperatura de almacenamiento, los dañará.

Para evitarlo, se le agrega humedad durante el periodo de refrigeración. Sin embargo, no es posible humidificar durante todo el periodo de refrigeración porque la exigencia sería tan alta que no sería comercialmente viable. Por lo tanto, se prevé realizar la humidificación cuando la refrigeración está apagada, para crear una neblina en el recinto y que los vegetales puedan reabsorber la humedad para prevenir la pérdida de humedad durante el siguiente ciclo de enfriamiento.

El ciclo normal es 15 minutos de frío seguidos de 5 minutos de neblina. Este ciclo se repite hasta que los vegetales disminuyen su temperatura. En este proceso no se realiza control de humedad; el control se logra al usar un circuito de tiempos en el panel de control de planta provisto con el humidificador. Es crítico que los ventiladores de la planta de refrigeración estén funcionando durante todo el proceso para que los patrones de distribución del aire se mantengan.

Selección del equipo apropiado

La selección del equipo depende del tipo de unidad de refrigeración que se use. En general, en esta aplicación se usan enfriadores para alta humedad, porque se considera que de esa manera se causa menos daño a los vegetales. Pero no es así, debido a la diferencia de temperatura entre el aire frío y los vegetales. Mientras que la humedad en la descarga del enfriador está a 98%rh, la humedad que circunda los vegetales es baja, alrededor de 75%rH.

La mejor forma de distribuir la humedad es montar un banco de toberas, como las del humidificador de aire comprimido y agua, en el frente del evaporador del recinto frío y usar los ventiladores del evaporador para distribuir la humedad.

Las toberas no deberían superar los 3,5 litros/hora, ya que la atomización de las más grandes es demasiado pesada para su distribución por todo el local. Las toberas deberían montarse sobre una línea de acero inoxidable y apuntar hacia el flujo de aire. En general, es muy inusual una demanda de más de 50litros /hora, cuando se usa el panel de control.

Control de la humedad – Almacenes frigoríficos

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La demanda del consumidor hace que sean disponibles productos frescos en cualquier época del año, en vez de solamente cuando sea la temporada. Además la expectativa de una apariencia fresca y saludable de los productos ha llevado a cambios importantes en la manera de cosechar, envasar los alimentos para almacenamiento y en la manera de exponer los productos al cliente.

Algunos de los mayores cambios los propician los supermercados, que tienen que anticipar cuál será la demanda durante la semana y, especialmente, durante los fines de semana. El sector agrícola también ha experimentado muchos cambios a raíz de esto.

Los grandes agricultores han sustituido los pequeños agricultores locales y ahora se importan productos de toda parte del mundo para satisfacer la demanda. Estos cultivos tienen que cosechar, madurar, estar envasados y entregados de acuerdo a los requisitos de los supermercados. Generalmente, esto no se puede hacer en unas cuantas horas, así que los productos tienen que estar conservados en almacenes fríos para que conserven su calidad o madurar en salas de maduración especiales antes de la entrega. Es en esta fase que la humedad representa un factor importante para la calidad del producto.

Todos los productos alimentarios contienen agua

Todos los productos, que sean carne, pescado, verduras y hortalizas o frutas, contienen grandes cantidades de agua y cualquier pérdida de la misma afectaría el aspecto, y por consiguiente la calidad, del producto. A menudo, las pérdidas importantes del contenido de humedad se dan en alguno de los muchos procesos de enfriamiento por los que deben atravesar el producto durante su procesamiento.

La humedad de un producto es de dos tipos: humedad retenida y humedad libre. La humedad retenida generalmente está integrada en la estructura celular del producto. Por lo general, ésta no se desprenderá a no ser que se dañe la pared celular. La humedad libre, sin embargo, se desplazará en función de la humedad relativa del aire que rodea al producto.

Las leyes físicas no permiten que haya un desequilibrio de humedad en los casos en que un producto tenga una humedad relativa superior a otro que esté en el mismo medio ambiente. La humedad se desplazará de un área de humedad superior a un área de humedad inferior hasta que se logre el equilibrio, que es cuando no exista movimiento de humedad de un producto a otro. Esto se logra fácilmente cuando un producto se pone en un envase sellado, suponiendo que dicho envase sea impermeable, ya que el producto dará o sacará humedad del pequeño volumen de aire del envase hasta que se logre el estado de equilibrio. No obstante, cuando se procesa un producto, éste no se encuentra en un medio ambiente sellado y, entonces, se pueden dar cambios con mucha facilidad.

¿Cómo se pierde agua?

Si un producto tiene que ser enfriado durante el procesamiento, por lo general queda expuesto al aire frío de una planta de enfriamiento. A menudo se olvida la psicometría (dinámica de humedad) de este proceso. Cuando pasa aire a través de una bobina de enfriamiento, ya se trata de un sistema de agua enfriada o DX, el aire se enfría a una temperatura baja, que a menudo cae por debajo del punto de condensación del agua. En este momento, el agua del aire se condensa en la bobina. Mientras que el aire emanado del enfriador ahora se encuentra a la temperatura baja deseada y a una humedad muy elevada (generalmente el 100% de Hr), este aire se distribuye por el almacén y alrededor del producto y la temperatura se eleva cuando entra en contacto con dicho producto. A menudo se supone que, dado que el aire está a una humedad relativa del 100% cuando abandona el enfriador, el producto no sufrirá pérdidas, ya que el aire no puede mantener más humedad, así que no hay desequilibrio. No obstante, según se eleva la temperatura del aire, la humedad relativa baja.

Alrededor de cada producto hay una capa limitante de aire. Generalmente, ésta tiene un espesor de 2 mm. Esta capa se encuentra en equilibrio con el producto en cuanto a la temperatura y la humedad. Si se enfría el producto, entonces este aire se encontrará a una temperatura más elevada que la temperatura de almacenamiento y cuando el aire frío del enfriador sopla alrededor del producto, se rompe esta capa limitante. La nueva capa limitante de aire frío recoge calor del producto y, al hacer esto, la humedad de esta nueva capa limitante baja debido a una ganancia sustancial de calor del producto.

¿Cómo reducir al mínimo la pérdida de humedad?

Por lo general, la carne y las verduras tienen una humedad relativa de equilibrio del 95 al 98%. Cuando la temperatura del aire se eleva de, pongamos como ejemplo, 1 °C a 4 °C, la humedad relativa del aire bajará del 100% hasta alrededor del 78%. Dado que la humedad relativa de equilibrio del producto es superior a esto, el producto desprenderá humedad libre para restablecer el estado de equilibrio. Con una cantidad finita de humedad disponible del producto, no pasa mucho tiempo antes de que cambien las características físicas del producto, afectando la calidad, el peso y el aspecto. La humidificación controlada del aire en el almacén de enfriamiento reducirá al mínimo estas pérdidas, ya que resulta mucho más sencillo que la capa limitante absorba humedad del aire mismo, más que extraerla del producto.

Para asegurar que el producto se conserve en condiciones óptimas, es absolutamente necesario el diseño del sistema de humidificación. No es tan sencillo como rociar agua en el almacén. La humedad debe tener una forma que sea sencilla de absorber por parte del aire. Esto requiere un humidificador diseñado adecuadamente y aplicado correctamente. No vale de mucho instalar un humidificador en el aire de descarga del enfriador cuando este aire ya sea probable que esté saturado, de manera que no podría absorber más humedad. Así mismo, la distribución de humedad a través de la totalidad del almacén, también resulta crítico: no vale de mucho introducir una gran cantidad de humedad en un área y esperar que se distribuya por todo el almacén. Hay muchos operarios de almacenes de enfriamiento que han causado daños a productos debido a sistemas de humidificación mal diseñados.

La aplicación de humidificadores no se limita exclusivamente a los almacenes de enfriamiento o refrigeradores. Los mercados comerciales y los numerosos almacenes de distribución modernos operados por los supermercados también se deben humidificar. No vale de mucho producir y despachar productos de calidad de un almacén de enfriamiento si se van a dañar en el almacén de distribución.

Control de la humedad – Criaderos de pollos

Control de la humedad – Industria del papel

Mejora la aplicación de la tinta, mejora la estabilidad de la dimensión del papel, control de la electricidad electrostática, permite mejorar la velocidad de producción.

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Generalmente las fábricas de papel tienen una gran área de producción. En la etapa de fabricación en donde la pasta mojada pasa a la máquina de papel no se necesita humidificación, ya que el material contiene un nivel alto de humedad debido al agua contenida en la pasta evaporada y el agua que hay en el suelo.

Más adelante cuando la pasta se ha transformado en papel, esta pasa a través de varios cilindros-secadores calentados, para remover la humedad del papel mojado. Cuando se ha secado a una humedad nominal de 5% de peso, el papel se pasa al “extremo seco” de la máquina. Es aquí donde el control de humedad es importante, ya que a pesar de que el área usualmente esta bien ventilada, el cambio de ambiente de humedad puede afectar al papel cuando se enrolla al final de la fabricación.

El control de humedad es necesario para mantener la humedad en el papel, cuando se enrolla en la parte seca de la máquina del papel. Los rollos pueden ser hasta de 10 metros de ancho y 2 metros de diámetro. Cuando finaliza la maquina de papel, este queda expuesto a las condiciones ambientales por un tiempo considerable que puede variar entre 1 y 2 horas dependiendo la velocidad de la maquina. Por lo tanto, las superficies expuestas del papel cambiarán de humedad dependiendo de la humedad del ambiente.

Los grandes rollos de papel acabado, se pasan al área de corte, donde el papel de 10 metros de ancho es cortado en las medidas correctas. Durante este proceso el rollo completo también se expone a la humedad del ambiente.

Poca humedad en el área de corte puede causar perdidas y éstas se presentan rápidamente. Sin embargo, el daño al papel no es visible en este momento, ya que la tensión en el papel previene cualquier ondulación. Aunque en casos muy extremos puede romperse la banda de papel cuando hay un cambio de humedad ocasionando que el papel se rasgue. Cuando la banda se rompe no sólo se causa daño al papel sino también tienen un costo para el fabricante, ya que se pierde tiempo en re-ensartar la máquina. Por lo tanto es importante que se prevengan los cambios de humedad entre la humedad nominal de 5% en el papel y la humedad relativa de 55%.

En ocasiones algunos papeles se pueden calandrar después de ser cortados y antes de ser puestos en hojas, lo que nuevamente expone al papel a condiciones ambientales y, por consiguiente, a un riesgo de cambio de humedad. Si se requiere el calandrado esta área debe mantenerse a una humedad relativa nominal del 55% por las mismas razones que en el área de cortado.

Después del primer cortado del papel, se puede pasar al segundo proceso de cortado para ser puestos en hojas, o puede ser empacado directamente para así ser distribuido como rollos de papel dependiendo de las necesidades del cliente. Durante el proceso para poner el papel en hojas, el papel pasa a través de rollos antes de ser cortados en el tamaño adecuado de papel y para ello se requiere una humedad ambiental mantenida a 55% nominalmente en esta área para garantizar que no habrán cambios dimensiónales en el papel.

En algunas aplicaciones críticas, el control de humedad debe mantenerse a todo lo largo de los rollos cuando el papel esta pasando a través de los mismos antes del proceso para poner en hojas el papel. Si el papel ha sufrido cambios en el proceso del primer cortado, será en el proceso para ponerlo en hojas cuando los efectos pueden ser visibles y esto sucede porque la tensión ha sido removida y el papel es libre para cambiar de forma.

Después del primer cortado y de ser puesto en hojas, el papel pasa al área de acabado y empaquetado. Las fábricas de papel deben de mantener la humedad en esta área para así mantener la humedad no sólo en el papel producido por ellos, sino también en el papel usado para empaquetar. Si el contenido de humedad no es mantenido entonces el papel o la envoltura se secaran, causando la perdida de la humedad y el papel podría encogerse. Estos cambios dimensiónales son permanentes, una vez causados no se revertirán por si solos, el papel quedara así inservible.

Por lo tanto es muy importante mantener una humedad relativa del 55% rH durante todo el proceso de producción de papel. Aunque algunas veces puede ser que se requirieran algunos niveles de humedad ligeramente diferentes, dependiendo el tipo de papel fabricado, las capas aplicadas o los diferentes tipos de pulpa usada, si es basada en madera o algodón, etc. Sin embargo, el parámetro designado es del 55% y se considera como un buen nivel de referencia.

Básicamente baja humedad, por abajo del 50%, puede ocasionar que el papel se encoja, se ondule y pierda la estabilidad dimensional. Si la humedad es menor de 45% se generará electricidad estática. Para dar una indicación del nivel de cambio que se puede desarrollar: se necesitan 30,000 voltios para que una chispa salte a 1cm, a veces chispas estáticas pueden ser vistas a lo largo de 0.5 metros en las maquinas de cortado cuando la humedad no se mantiene al 55% rH.

Control de la humedad – Imprenta

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El aire excesivamente seco puede ser la causa de que el papel se abarquille, se mueva, se rasgue o se arrugue, lo que puede ocasionar  paradas y el consiguiente sobre coste de producción.

El papel es un material natural y es higroscópico, lo que significa que es muy proclive a sufrir cambios de humedad relativa (HR).

Cuando los niveles de RH rondan el 15-20%. La parte expuesta de los conjuntos de rodillos de papel, se encoje, pero el centro del papel aún conserva su humedad original. Esto provoca «bordes tirantes» y el papel empieza a abarquillarse, el papel no avanza y aparecen las arrugas.

Los cambios de humedad también pueden causar que cambien mínimamente las dimensiones físicas del papel, lo suficiente para que dé como resultado el registro equivocado de los colores en las tareas de pasadas múltiples. Cualquier cambio de las dimensiones del papel, por más pequeño que sea, entre las pasadas de un proceso de dos o más colores y hace que estos no se alineen correctamente.

Cuando la humedad relativa baja por debajo del punto crítico electrostático de 40% HR, aumenta la acumulación de electricidad estática. Entonces las hojas de papel se pagan y no avanzan bien, no se ponen planas una encima de la otra o no se apilan correctamente a la salida de la prensa.

El problema se hace mayor cuando se trata de las rotativas de bobina de gran tamaño que utilizan los periódicos nacionales y regionales. Durante el almacenamiento y, especialmente, en las zonas de preparación y de las bobinas, los extremos expuestos de las bobinas se secan. Dado que la banda va a gran velocidad a través de la prensa, los bordes secos están sometidos a mayor presión en comparación con el centro. La mínima disrupción del borde dará como resultado una «rotura de banda», rasgándose el papel a lo ancho y causando un tiempo de parada cuando los límites de tiempo son cruciales.

Así pues la inversión para la humidificación de las imprentas tiene una amortización muy rápida.

Tradicionalmente se ha utilizado para la humidificación de las imprentas el de «disco centrífugo», que se colgaba del techo o se montaba en la pared. Se trataba básicamente de un depósito del que goteaba agua a un disco giratorio, distribuyéndola al aire.

Desgraciadamente, un depósito de agua proporciona una fuente considerable de contaminación y es un foco de bacterias si el agua está estancada, especialmente cuando las cenizas de papel y el rocío actúan como nutrientes. Esto daba como resultado que los trabajadores de las imprentas padecieran de una enfermedad conocida como «fiebre del humidificador», que presentaba unos síntomas similares a la gripe, como opresión en el pecho, dolores de cabeza y ojos irritados.

Hoy en día, la tecnología ha avanzado y bombeamos agua fría  a través de toberas pulverizadoras. El agua se filtra primeramente y se trata con luz ultravioleta para asegurar una protección completa contra cualquier forma de contaminación.

Un sistema típico descarga alrededor de 100 litros de agua por hora y, si bien cada situación es diferente, un taller de imprenta típico requiere más o menos 20 boquillas por cada 1.000 m2 de superficie para poder mantener unos niveles correctos de humedad. Los sistemas modernos son autolimpiables, carecen de goteo y garantizan un rociado uniforme de humedad a lo largo de todo el taller de imprenta. Alternativamente, las toberas se pueden instalar en los conductos del aire acondicionado.

Las condiciones normales de impresión requieren una humedad relativa de un 50- 55% aproximadamente, pero algunas situaciones exigen niveles superiores. En los casos en que se utilizan tintas con base de agua en vez de base de aceite, resultan más apropiados niveles de HR de alrededor del 60-65%. Y con más y más gente cambiando a las tintas con base de agua, cada vez se hace más importante obtener la humedad al nivel correcto.

No obstante, no es solamente cuestión de instalar sistemas de pulverización por doquier.

Al instalar cualquier sistema de humidificación hay que tener en cuenta el importante elemento de diseño que va emparejado. Aparte de ser capaz de descargar la cantidad de agua requerida para el tamaño y forma del edificio, también se debe diseñar de manera que no interfiera con las instalaciones existentes, como las de luz, aire acondicionado, las tuberías y el resto de las piezas de equipo que pudieran estar colgadas del techo. Resulta importante utilizar los servicios de una compañía profesional como Cobertia con grandes conocimiento de las aplicaciones de humidificación, ya que cada diseño se tiene que adaptar al edificio del cliente en particular y todos los edificios son diferentes.

 

Control de la humedad – Industria del automóvil

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Cabinas de pintura con spray

• Para evitar la evaporación del agua que contiene la pintura cuando se proyecta con pistolas a la carrocería la humedad relativa debe ser del 72%.

• Si se mantiene esa humedad se reduce el consumo y por consiguiente el gasto de pintura.

• Cuando las cabinas de pintura con spray están alimentadas por una central de aire acondicionado el sistema utilizado es la humidificación en conducto. La humidificación por evaporación es un sistema más moderno cuyos gastos corrientes menores y es una humidificación totalmente higiénica.

Área de pulido

• Para eliminar la electricidad estática el mejor nivel de humedad es 55% RH. A este nivel, la humedad contenida en el aire cambia la carga eléctrica del polvo, de la misma forma ocurre con la superficie de los coches. El resultado es que el polvo en lugar de pegarse al coche se precipita. Se reduce enormemente el tiempo de pulimento y aumenta la calidad del resultado final.

• Con el sistema de humidificación se pueden conseguir una reducción de más de 4ºC de temperatura alrededor del área de pulido. Es un efecto muy benéfico ya que la temperatura dentro de esas áreas puede alcanzar 40ºC con el calor de la luz y con el hecho de que las carrocerías acaban de salir del horno.

Control de los motores

• Los motores necesitan funcionar en diversas condiciones climáticas, y su concepción tiene que ser adecuada a diversas temperaturas o diferentes niveles de humedad. Los humidificadores que pueden crear semejantes condiciones diversas constituyen un elemento clave para las instalaciones de aire acondicionado que suministran esas áreas.

• Por ejemplo, los motores de Formula Uno están afinados con precisión con la humedad del país donde van a competir y utilizan un control de humedad muy cerrado. Están acostumbrados en utilizar el sistema de vapor con el sistema de filtración por osmosis inversa.

Control de la humedad – Industria del tabaco

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Las hojas de tabaco, el tabaco en hebra y el papel son todos muy higroscópicos, lo que quiere decir que dan su humedad al ambiente circundante si el aire es demasiado seco.

El aire seco hace que se degraden las propiedades del tabaco: encogimiento, pérdida de peso, fragilidad, exfoliación, cortos y resquebrajamientos.

El tabaco se cae de los cigarrillos. El papel de los cigarrillos no avanza bien. Las hojas del puro se agrietan.

Mantener el nivel adecuado de humedad relativa previene todos estos problemas asegurando que el tabaco, el papel y las hojas retengan los niveles correctos de humedad, conservando así su calidad y garantizando que la producción pueda proseguir con total eficacia.

Factores a considerar en relación a la humidificación del tabaco

• El tabaco abandona la mayoría de las áreas de producción primaria con un contenido de humedad del 13 al 16% por peso. Se precisa una humedad ambiental relativa de entre 60-68% para mantener un equilibrio entre el aire y la humedad del tabaco.

• Tras los procesos de producción inicial, por lo general el tabaco humectado, se lleva a depósitos grandes o silos. Las plantas de tabaco más pequeñas se confiarán a cajas o a almacenes de tabaco en hebra. Estas áreas se deben conservar a 60-70% de HR y a una temperatura de 21-24 ºC, ya que tienen grandes cantidades de tabaco expuestas al aire ambiente.

• Si la humedad desciende por debajo del 50% de HR, entonces se pueden dar cargas electrostáticas en la mayoría de las áreas de producción, incluso en zonas de varilla de filtro en las que normalmente no se requiere humedad extra. Si las condiciones se mantienen por encima del 50% de HR, esto eliminará totalmente las cargas electrostáticas.

• El papel de cigarrillos también se debe mantener en equilibrio con el ambiente. Si cambia su humedad también lo hará la dimensión de la bobina de papel, pero sólo a lo largo de los extremos expuestos. Estos están en tensión cuando el papel gira, lo que puede conducir a desgarres, avances incorrectos de la máquina y tiempo improductivo costoso al tener que volver a alimentar el rodillo.

• El mantenimiento de una humedad relativa entre 60 y 70% es crucial dentro y alrededor de los sistemas de almacenamiento temporal. Los cigarrillos almacenados en un campo de almacenaje intermedio por espacio de varias horas o durante un fin de semana perderán la humedad si no se conserva la humedad relativa y a menudo se tienen que desechar debido a que se secaron completamente. La humidificación significa que los cigarrillos se pueden seguir procesando y se eliminan las pérdidas.

• Cualquier pérdida de humedad conducirá a una precaria recuperación del tabaco en salas de rasgado, donde se trituran los residuos de producción y se vuelven a utilizar. Estas áreas se deben conservar a 65% HR y 21 ºC.

• Aparte de los beneficios para la producción, los sistemas de toberas de pulverización de aire directo como el humidificador de agua fría JetSpray de JS producen un efecto sustancial de enfriamiento, reduciendo las temperaturas elevadas de las fábricas y aportando unos ahorros significativos en la energía requerida para el enfriamiento.

Cobertia soluciona el problema de la falta de humedad, controlando la nebulización de agua  forma automática con el empleo de sondas de humedad y temperatura, esta solución es aplicada a empresas que producen tabaco.